Las obras de Jorge de la Vega constituyen uno de los legados más disruptivos y polifacéticos del arte latinoamericano del siglo XX.
Esta sección ofrece una perspectiva retrospectiva de su producción plástica, partiendo de la consagración de su última etapa pop y descendiendo hacia sus tempranas exploraciones iniciales.
A través de sus pinturas, dibujos, collages y bastidores tridimensionales, es posible descubrir la evolución de una iconografía única, atravesada por la metamorfosis constante, el humor sutil y una profunda búsqueda en torno a la condición humana.

“Los cambios me movilizan. En Nueva York cambié la temática: adiós a las figuras mitológicas y búsqueda del hombre”
El quiebre definitivo del artista hacia la estética de la cultura de masas, la psicodelia y el diseño gráfico comercial.
“Quiero que mi obra choque con el espectador con la misma intensidad con que chocan todas sus partes entre sí”
La etapa consagratoria del collage-bricolaje extremo, densas texturas, espejos y animales fantásticos.


“No fui exactamente yo quien introdujo figuras humanas en mi pintura”
La gran renovación plástica junto al cuarteto histórico y la experimentación en París con los bastidores tridimensionales.
“Poco a poco estructuré la imagen de manera cada vez más geométrica”
Indagaciones abstractas y no figurativas de absoluto rigor planimétrico que convivieron con su labor como perspectivista.


“Pinto sólo cuando tengo ganas”
Los inicios autodidactas del creador, alternando naturalezas muertas y retratos con modelo vivo antes de despojarse de la realidad visual.