Jorge de la Vega (Buenos Aires, 1930 – 1971) fue uno de los artistas argentinos más influyentes del siglo XX y figura central de la Nueva Figuración, el movimiento que junto a Luis Felipe Noé, Ernesto Deira y Rómulo Macció renovó la pintura en Argentina y Latinoamérica desde principios de los años sesenta. Obras como Rompecabezas y su serie Conflicto anamórfico son hoy referentes ineludibles del arte argentino contemporáneo.
Pintor, dibujante, grabador y cantautor autodidacta, también fue casi arquitecto, docente universitario en la UBA y en la Cornell University, perspectivista, autor de historietas, diseñador gráfico y creativo publicitario. Una obra interdisciplinar única, atravesada por el humor, la crítica social y una iconografía propia que sigue interpelando al espectador medio siglo después de su muerte.
Hijo de José L. de la Vega, contable de origen catalán, y de María Margarita Lozano, maestra hija de gallegos, fue el menor de tres hermanos. Su primer contacto con la pintura llegó a través de su padre, pintor aficionado, y a los catorce años comenzó su formación con modelo vivo en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes.